¿Cómo superar un gatillazo sexual?

 En Sexualidad

Un encuentro sexual puede empezar con normalidad y cambiar de repente. Puede haber deseo, excitación y ganas de continuar y, aun así, la erección puede no aparecer o desaparecer en algún momento, surgiendo así el gatillazo sexual. Esto puede pasar de forma puntual y no significa necesariamente que exista un problema sexual. Lo importante es saber cómo superar un gatillazo sexual en el momento.

Gatillazo sexual

El gatillazo sexual es una dificultad puntual para conseguir o mantener una erección durante un encuentro sexual. Puede ocurrir aunque exista deseo y atracción por la otra persona. Por eso, tener un gatillazo una vez no significa que haya un problema permanente ni que exista falta de interés por la pareja.

Las causas pueden ser muy diferentes. Los nervios, el estrés, el cansancio o la preocupación por hacerlo bien pueden influir bastante. También pueden afectar el consumo de alcohol, algunos medicamentos, determinados problemas de salud o situaciones complicadas dentro de la pareja. En otras ocasiones, simplemente ocurre sin que exista una causa concreta.

Además, después de un primer gatillazo puede aparecer el miedo a que vuelva a suceder. La persona empieza a pensar en la erección antes y durante la relación sexual y deja de centrarse en disfrutar. Esto puede aumentar los nervios y hacer que sea todavía más difícil relajarse. Por eso, un episodio puntual puede convertirse en una preocupación mayor si se le da demasiada importancia.

Síntomas del gatillazo sexual

El gatillazo puede aparecer de diferentes maneras:

  • No conseguir una erección a pesar del deseo
  • Perder la erección durante el encuentro
  • Estar demasiado pendiente de la erección, en vez de disfrutar del momento
  • Sentir nervios, frustración o vergüenza
  • Tener miedo a que vuelva a ocurrir

¿Cómo superar un gatillazo sexual?

Lo primero es no convertir el gatillazo en un problema mayor de lo que es. Si ha ocurrido una vez, no significa que vaya a repetirse. En ese momento, lo mejor es quitar presión y dejar que el encuentro continúe de forma natural.

No intentar recuperar la erección a la fuerza

Cuando se pierde la erección, es normal intentar recuperarla cuanto antes. Sin embargo, estar pensando todo el rato en si vuelve o no puede generar todavía más nervios. En ese momento se puede parar y continuar de otra manera. 

Si la excitación vuelve, se puede continuar. Y si no lo hace, tampoco significa que el encuentro haya salido mal. Quitar esa presión puede ayudar mucho a relajarse.

Dejar de pensar en el rendimiento

Pensar que hay que mantener la erección, durar un tiempo concreto o conseguir que la pareja disfrute de una determinada manera puede generar demasiada presión.

En lugar de estar pendiente de si todo está funcionando, es mejor centrarse en las sensaciones y disfrutar del contacto. El sexo no debería convertirse en una prueba que haya que superar.

Hablarlo con la pareja

Hacer como si no hubiera pasado puede aumentar la incomodidad. Si existe confianza, hablarlo de forma sencilla puede ayudar a quitarle importancia y evitar malentendidos.

No hace falta buscar una explicación en ese momento. Simplemente reconocer lo ocurrido puede hacer que el siguiente encuentro se afronte con más tranquilidad.

Continuar con otras formas de placer

Una relación sexual no depende únicamente de la penetración. Besos, caricias, masajes y otras formas de intimidad también pueden formar parte del encuentro.

Cambiar el foco permite dejar de pensar en la erección y disfrutar del momento sin tener que conseguir un resultado concreto.

No obsesionarse con comprobar la erección

Después de un gatillazo es fácil comprobar continuamente si la erección aparece o si está empezando a desaparecer. El problema es que esto hace que toda la atención se centre en el cuerpo y aumenta la presión.

Lo mejor es dejar de comprobarlo constantemente y prestar atención a las sensaciones. La respuesta sexual puede cambiar durante el encuentro y no siempre se puede controlar.

Tomarse el tiempo necesario

No hay que tener prisa para llegar a la penetración. Si hay cansancio, preocupación o nervios, puede ser necesario más tiempo para relajarse y excitarse.

Dedicar más tiempo a los besos, las caricias y el contacto puede ayudar a que la excitación aparezca de forma natural. También es mejor buscar momentos en los que haya tranquilidad y privacidad.

Cuidar el descanso y reducir el estrés

El cansancio y el estrés pueden afectar a la respuesta sexual. Dormir poco o pasar varios días con muchas preocupaciones puede hacer que resulte más difícil desconectar durante una relación.

Descansar bien y tener momentos para relajarse también forma parte de cuidar la vida sexual.

Cuidar los hábitos diarios

Mantenerse activo, descansar correctamente y cuidar la alimentación son hábitos que ayudan al bienestar general. También es recomendable reducir hábitos perjudiciales como fumar o consumir demasiado alcohol.

Esto no significa que un gatillazo puntual se deba a llevar malos hábitos, pero cuidar la salud también ayuda a cuidar la vida sexual.

Recuperar la confianza poco a poco

Después de un gatillazo es normal tener miedo de que vuelva a pasar. El problema aparece cuando ese pensamiento está presente antes de cada relación sexual.

No hace falta que el siguiente encuentro sea perfecto. Lo importante es volver a disfrutar de la intimidad sin ponerse demasiada presión y recuperar la confianza poco a poco.

No sentirse menos por tener un gatillazo

Un gatillazo no significa que exista menos deseo por la pareja ni dice nada sobre la masculinidad. La respuesta sexual puede cambiar dependiendo del cansancio, el estrés, los nervios o la situación.

Por eso, sentirse culpable o avergonzado no ayuda. Lo mejor es intentar verlo con naturalidad y no convertir un momento puntual en algo que defina la vida sexual.

Consultar si se repite

Si ocurre de forma puntual, no tiene por qué ser motivo de preocupación. Sin embargo, si las dificultades para conseguir o mantener una erección se repiten, conviene consultar con un profesional.

También es recomendable pedir ayuda si el miedo a volver a tener un gatillazo empieza a afectar a las relaciones sexuales o a la confianza personal. Conocer la causa permitirá buscar la solución más adecuada.

Masajes eróticos y tántricos para relajarse y conocerse mejor

Un masaje también puede ser una forma de desconectar y dejar de pensar durante un rato en el rendimiento. Los masajes eróticos y tántricos permiten centrarse en las sensaciones, relajarse y prestar más atención al propio cuerpo, sin convertir la erección en el objetivo del encuentro.

En Tantra Luxury ofrecemos masajes tántricos y eróticos Málaga para quienes buscan disfrutar del contacto en un ambiente tranquilo e íntimo. Contamos con diferentes opciones para adaptarnos a lo que busca cada persona.

Desde Tantra Luxury queremos que cada experiencia sirva también para parar, relajarse y conocerse mejor. No se trata de utilizar el masaje como tratamiento para un gatillazo, sino de disfrutar de un espacio en el que las preocupaciones quedan en segundo plano y el cuerpo puede relajarse.

juguete sexual pareja